Los precios de los alimentos en Europa han registrado un aumento moderado a lo largo de este año, aunque el comportamiento no es uniforme entre los distintos países del continente. Mientras Chipre encabeza las subidas, Suecia se sitúa a la cabeza de las bajadas, según recoge Euronews.
Los productos frescos, los más afectados
La moderación general de los precios contrasta con la evolución de los productos frescos, que se encarecen de forma más acusada. En Francia, este tipo de alimentos ha subido un 8%, un dato que refleja la presión sobre los bienes de consumo básico.
A esta situación se suman los problemas de suministro, que han dejado estanterías vacías en el sur de Italia, donde la disponibilidad de determinados productos se ha visto comprometida.
Fuente: Euronews