Viktor Orbán, figura dominante de la política húngara durante décadas, ha renunciado formalmente a su escaño tras una derrota electoral sin precedentes. El anuncio marca el fin de la era del "iliberalismo" en Hungría y abre paso a una coalición de oposición que promete reformas democráticas profundas.
- El partido Fidesz perdió la mayoría absoluta por primera vez en más de 15 años.
- Orbán asegura que continuará liderando el movimiento conservador fuera del Parlamento.
- La Unión Europea ha celebrado el resultado como una victoria para el estado de derecho.
- Se espera que el nuevo gobierno restablezca la independencia judicial y la libertad de prensa.
Por qué importa: La caída de Orbán debilita el frente nacionalista en Europa y elimina uno de los mayores obstáculos para la integración y las políticas comunes de la UE.